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Higiene íntima femenina

Toda la verdad sobre la higiene íntima de la mujer

Toda mujer necesita tener una atención especial con su higiene íntima para evitar enfermedades causadas por infecciones vaginales. Mantener una correcta limpieza del área externa de la vagina no es sólo una cuestión de comodidad e higiene, sino también de prevención, porque esta zona puede convertirse en el caldo de cultivo para contraer infecciones muy molestas. Si utilizas para tu higiene íntima los mismos productos que para el resto de tu cuerpo, el equilibrio de tu ecosistema vaginal se alterará y generará molestias.



Cuida el pH vaginal natural

La piel de los seres humanos tiene un pH 5,5 el cual es ácido. En el caso de la piel vulvar y vaginal de una mujer sana, este pH varía según la etapa en la que se encuentre:

Durante la edad fértil de la mujer el valor pH del área genital es ácido con un pH 3.8. Durante la pre-adolescencia y la menopausia se altera este valor a un pH 6.8, el cual es menos ácido.

Esto se debe a los cambios de estrógeno durante la vida de la mujer, ya que mientras el nivel de estrógeno aumenta, el valor pH disminuye. Esta es la forma en que la naturaleza proporciona una protección biológica incrementada contra infecciones y molestias vaginales.

Si no respetamos el pH adecuado del área genital en cada etapa de la mujer, el ecosistema vaginal se verá alterado y por lo tanto se manifestarán molestias vaginales como sequedad, irritación, picor, quemazón, dolor genital durante el coito, molestias al orinar y en general infecciones vaginales.



Consejos básicos para el cuidado íntimo:

Hacer un lavado vaginal por la mañana y otro por la noche antes de dormir. Evita el uso de jabones o geles corporales para el área genital, ya que sus componentes químicos podrían irritarte y además alteran el pH natural.

Utiliza ropa interior de algodón, ya que el nylon y otras fibras sintéticas pueden causar irritación y aumentar la sudoración.

No utilices esponjas para lavar esta área porque debido a la humedad que acumulan, pueden ser un caldo de cultivo de gérmenes y puedes contagiarte al ponerlas en contacto con tu zona genital durante el baño.

Después de ir al baño, limpia muy bien de adelante hacia atrás tu vagina y retira todos los residuos que pueden causar alguna infección.

Nunca uses sprays íntimos, toallitas limpiadoras o espumas, estos productos son exclusivamente para las zonas externas.

Evita el uso de toallas femeninas o tampones durante más tiempo del recomendado por el fabricante y cámbiatelos cada cuatro o seis horas como máximo.